La Comunidad de Madrid ha establecido que los conductores a utilizar en la ejecución de instalaciones eléctricas interiores de edificios de viviendas, viviendas, locales de reunión, trabajo y usos sanitarios, cualquiera que sea su capacidad de ocupación, deberán ser no propagadores de incendio y con emisión de humos y opacidad reducida. Los cables serán de la clase de reacción al fuego mínima Cca-s1b, d1, a1. (Decreto 17/2019, de 2 de Abril).

La finalidad de este requisito técnico adicional en los conductores empleados en las instalaciones interiores de viviendas y locales tendente a mejorar sustancialmente la seguridad de las personas en el caso de que se produzca un incendio de la instalación eléctrica, máxime cuando muchos de estos recintos carecen de sistemas de detección y de extinción de incendios.